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Hoy te cuento mi primer fracaso como escritora

primer fracaso como escritora

Hoy os voy ya contar mi primer fracaso como escritora en la primera novela que empecé a escribir y por qué.

Todo empezó un día que surgió una idea. El personaje era básicamente una Mary Sue (aunque en aquel momento no era capaz de saberlo), pero la historia molaba. Fue creciendo en mi mente y poco a poco el universo que estaba creando molaba. Se trataba de una mezcla entre fantasía, ciencia ficción y romance, un mezcladito bastante generoso que a mí me molaba.

El worldbuilding estaba basado en nuestra misma tierra, pero con la Atlántida bajo el agua, como una ciudad tipo Gungan (como la de Star Wars) donde vivían con una tecnología muy avanzada en el fondo marino y la ciudad era capaz de moverse en el agua y cambiar de ubicación.

No sabéis la cantidad de tiempo que tardé en investigar posibles fuentes de energía, la historia de ese pueblo, los animales marinos con los que se encontraban, los posibles problemas de presión, naves y barcos que utilizaban para desplazarse. Además de toda la estructura de la sociedad, tipos de vestimenta que utilizaba, tecnología, y hasta tenía un inventario de platos que solían comer.

Conforme fui escribiendo la novela me di cuenta de varias cosas: Por ejemplo, escribir es bastante duro. A pesar de tener inspiración y ganas de escribir, al no tener una hoja de ruta, cada sesión de escritura sentía cómo casi me arrancaban la vida creativa desde dentro. Sufrí mucho desgaste.

Primero, no tenía ni idea de arcos narrativos, de transformación de personajes, ni de estilo a la hora de escribir. Así que siempre tenía la sensación de que lo que estaba escribiendo era basura (Spoiler: Lo era, y no pasa nada por pasar por este proceso. De hecho, creo que es necesario).

Después de meses escribiendo, sentía que aquello no llegaba a ninguna parte. Como a mitad de la novela trabajé una pequeña escaleta, que me servía de guía y mapa para ponerme a escribir. Aquello ayudó. Bastante. Pero, aun así, había cosas que no funcionaban. Y mi ser escritor y creativo se quejó finalmente y mi musa escritoril dimitió.

Poco a poco fui dejando de escribir y el archivo quedó olvidado en el ordenador durante años.

No puedo explicar en esta historia por qué volví a escribir, porque entonces se haría eterna, pero una vez superé primer fracaso como escritora, retomé la escritura, releí el manuscrito y me di cuenta de muuuuchos errores. Pero, ¿sabes cuál fue el mayor error de todos?

La protagonista. La pobre, no tomaba decisiones. Solo le pasaban cosas, muchos obstáculos y ella los enfrentaba como podía. Pero era un agente pasivo en todo el libro. Por eso no tenía ganas de escribir, porque no había conflicto en el libro. Sí, había dificultades, problemas, obstáculos, pero no conflicto. Ella no se encontraba ante un dilema. No podía empatizar con su situación. No me afectaban las cosas que le pasaban.

Aprendí una serie de lecciones.

Primera lección

Puedes dedicarle a un libro miles y millones de horas, pero si no sabes lo que está mal, es posible ese esfuerzo sea un malgaste de tiempo y de recursos, además de que te queme como escritor.

Segunda lección

En el momento en que estaba escribiendo esa novela, no era capaz de mirar con perspectiva lo que había escrito. Necesite un tiempo de distanciamiento para verlo de forma más objetiva.

Tercera lección

El worldbuilding mola, pero puede ser tiempo perdido y es un riesgo muy grande si llegamos a tener tentaciones de meterlo todo en el libro (y a poder ser en el primer capítulo). He descubierto que presentar un worldbuilding coherente sin que el lector se pierda, pero sin aburrirle, es una ciencia complicada que requiere de ayuda externa y de mucha humildad por parte del escritor.

Cuarta lección

Lanzarte a la aventura de escribir si estás solo, sin formación, sin referentes, es un camino que no tiene salida.

¿Quieres una receta para el éxito?

Pues no la tengo, jeje. (Spoiler: Nadie la tiene, no te creas a los vendehúmos). No vas a evitar tu primer fracaso como escritora. PERO, lo que sí podemos hacer es una serie de cosas que nos acercarán a ese camino para lograr escribir, terminar, testear, disfrutar de una novela y hacerla llegar a manos de los lectores.

Algunos consejos rápidos y que a veces no tenemos en cuenta:

  1. Ten paciencia contigo mismo. Aprender a escribir es un proceso lento y del cual podemos hablar largo y tendido, pero, en resumen, no hay forma de ofrecer un consejo que sirva para todos. Solo ten paciencia y prueba.
  2. Disfruta del proceso. Si no estás disfrutan, yo creo que deberías revisar.
  3. Está bien que escribas mal. Es el único camino para aprender a escribir bien. No te fustigues por tus fallos, no te compares con otros escritores.
  4. Lee mucho. Lee sobre escritura, lee a otros autores. Es una manera muy buena de ir aprendiendo poco a poco.
  5. Júntate con otros escritores. Aunque haya temporadas donde tú no puedas escribir, juntarte con otros escritores, formar un grupillo, daros a leer cosas mutuamente. Mucho mejor si hay química entre vosotros, o un género en común, o al menos que sepáis que tenéis gustos parecidos en cuanto a lectura (con cosas que ayudan).
  6. Las novelas malas o no terminadas, forman parte de tu proceso de escritura. Ama tu proceso, fluye con él. Escribe lo que surja y comienza a corregir desde ahí.
  7. No te tomes como personal que te digan que tus novelas no son suficientemente buenas. No te están atacando a ti como personas. Puede que lo que escribas sí sea bueno y tu lector no tenga ni idea, o puede que lo que escribas sea malo. En cuyo caso, se puede trabajar, mejorar y sacar su máximo potencial.
  8. Sé honesto contigo mismo. Es que esto me parece fundamental.
  9. Los cursos de escritura pueden servirte, o puede que no. Y no pasa nada. Yo estuve apuntada a una escuela de escritura que mató mi flow y dejé de escribir durante demasiado tiempo sencillamente porque no era para mí en aquel momento. Ni lo que buscaba, ni lo que necesitaba. Hay otras formas de aprender a escribir.
  10. Llámate escritor y llámate a ti mismo también aprendiz de escritor. Las dos cosas son ciertas. Y son muy ciertas. No dejes nunca de aprender.

Y ya, feliz día.

Otros consejos para escribir en este mismo blog y evitar el primer fracaso como escritora.

Celia Arias también ha reunido unos cuantos consejos, por si también te interesan.

Foto de the blowup en Unsplash

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