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Los 7+1 mandamientos para crear mundos

Aritz P. Berra nos trae este artículo tan interesante con 10 mandamientos: Los 10 mandamientos del Worldbuilding – El Constructor de Mundos. Él indica que son del worldbuilding, aunque en mi humilde opinión, creo que se refiere a toda la novela, mundo, personajes, historia… Leedle a él primero y luego volvéis a pasaros por aquí para terminar el artículo y para escuchar los 7 errores del worldbuilding de lo que hablé el pasado lunes en el podcast.

https://youtu.be/2IMfxFI0sjo

Está muy relacionado con lo que hablé hace unas semanas de las 10 malas prácticas para crear tu mundo (link). Hoy en el blog os traigo los 7 principios que corrigen estos errores y nos permiten empezar nuestro worldbuilding con buen pie.

  1. Crearás un mundo a partir de la historia. Antes que la historia va incluso la tesis de tu libro. Como autores, como artistas, nuestras palabras tienen un efecto en quienes las leen. Tienen un mensaje que contar. Y como decía en el podcast, la historia es lo primero, después va la creación del mundo, y por últimos los personajes. Tu idea principal puede que tengas una idea de un personaje, pero la creación del personaje en sí debe ser lo último, cuando ya tengas todos los detalles. O quizá pueda ser en paralelo, no te lo voy a negar. Tu historia retroalimenta tu mundo, tu mundo retroalimenta tu historia. Solo pensando en el mundo puedes pensar en innumeables personajes que podrás ser los protagonistas de tu historia. Como digo siempre, el worldbuilding no es lo más importante, sino los personajes, pero si el mundo no está bien trabajado, puede arruinarte una historia.
  2. Puedes inspirarte donde quieras, pero tu mundo será único y original. Este es el mundo donde debes dar rienda suelta a la creatividad y hacer algo fuera de lo común. A ver, que puedes elegir hacer otro libro de fantasía épica ambientada en la edad media europea, pero ¿de verdad? No es lo más original, estuvo bien hace 100 años, ahora esperamos que te haya dado tiempo a tener más inspiración que esa. Si te quieres inspirar en nuestro mundo, hay miles de épocas y culturas diferentes que pueden ser el punto de partida de tu historia. Eso sin contar con todo tipo cosas diferentes en las que inspirarse. Ánimo. La creación de un mundo también puede dar lugar a nuevas historias que quieras contar. Por eso existen y gustan tanto los spin-offs. Si hay mundos que te gustan, admíralos, úsalos para potenciar tu creatividad y sé original. Si por algo estamos un poco cansados de la edad media en la fantasía es porque a día de hoy no es nada original –lo fue en su momento, pero ya no. Las historias son las cosas que le pasan a la gente, las emociones son lo que queremos provocar y las tenemos todas las personas… Pero el mundo que creemos no tiene que haberlo visto nadie antes.
  3. Pensarás en los pequeños detalles de tu mundo que alimentan tu historia. En los pequeños detalles es donde un lector puede ver lo bien trabajado que tienes tu mundo y es capaz de meterse en tu historia sin que nada le chirríe ni le saque por «ilógico». Por ello, lo mejor es pensar en esas cosas pequeñas que le dan el toque a tu historia y la hacen única. Si tus personajes van a viajar, tendrás que dedicarle tiempo a crear un mapa, aunque no tengas un ilustrador a mano. Piensa qué detalles son relevantes para tu novela y céntrate sobre todo en ellos.
  4. La tecnología o la magia de tu mundo afecta a todas las áreas. Economía, cultura, artes, guerra, hasta en cómo se llevan dos especies concretas. La magia la tienen todos los habitantes o solo unos pocos perseguidos, es fácil o difícil acceder a una nave espacial para moverse entre planetas, Qué relación tiene la magia con los estamentos de la sociedad, la tienen solo los ricos o los pobres son los elegidos. Dependiendo del tipo de novela que tengas, no será igual un mundo secundario, por ejemplo, habitado por criaturas mitológicas y animales parlantes donde entran cuatro niños por primera vez en su vida (Crónicas de Narnia) que otro mundo secundario habitado por seres con ojos de botones donde entra una niña (Los mundos de Coraline). No es lo mismo una guerra cuyos guerreros son nigromantes a una guerra cuyos guerreros son elfos. Cada uno luchará de una forma diferente… Y así podría seguir con infinitos ejemplos.
  5. La Historia de tu mundo es real y tiene diferentes visiones. Dependiendo de a quién le preguntes te contará la historia de un modo u otro. Eso demuestra que es creíble, aunque haya contradicciones. Así somos las personas. Rara vez podemos hablar de buenos y malos en este mundo. Los seres humanos (y probablemente cualquier especie que podamos crear en nuestros mundos) estamos llenos de cosas buenas y también de egoísmos, vanidades, ambiciones… La historia la conforman las personas que la viven, por ello, es tan compleja que sería imposible de explicar en un solo libro. Tengamos esto en cuenta cuando narremos nuestras historias.
  6. Pensarás en la infraestructura. No hay nada peor que pensar en cómo comen tus personajes o en si piensan en cosas tan básicas como no pasar frío. El jefe de tu ejército es consciente de que para mover 200.000 hombres debe pensar en la rapidez de movimientos, así como en que tienen que dormir y comer esos hombres todos los días, necesitan armas y armaduras… ¿Quién financia la guerra? Piensa en ello antes de lanzarte a por el enemigo. Tus personajes necesitan comer, dormir, si van a caballo deberán poder ser capaces de cuidar de este animal. Si creas una sociedad, una ciudad, debes pensar en cómo se abastece, qué gremios tiene, cómo funcionan los estamentos, cuál es su sistema político. Si hay una ciudad en medio del desierto, ¿cómo ha llegado hasta ahí? ¿Cómo consiguen agua? Si creas una civilización bajo el agua, pues habrá que tener en cuenta temas básicos de infraestructura. Por cierto, hablado de civilización bajo el agua, tengo pensado hacer una en el podcast dentro de unas semanas, así que no te lo pierdas y suscríbete para estar atento a todas las novedades.
  7. Explicarás por qué. Para que una historia sea creíble debes mostrar la raíz de los conflictos, los conflictos se dan por las decisiones que toman tus personajes, y las decisiones tienen que ver con sus motivaciones, y sus motivaciones vienen de sus deseos y de sus miedos, y si seguimos tirando del hilo, sus miedos vienen de su más profunda historia personal. Por eso, cuando a veces nos topamos con un personaje que ha perdido la memoria, es bastante difícil conectar con él. Explica cómo has llegado hasta el momento en que empieza tu novela. Cuando estés escaletando, o sencillamente cuando estés escribiendo, piensa, ¿por qué? Plantéate hasta 5 veces los porqués. Va a serte muy útil para entender las implicaciones de cada decisión que tomes. ¿Por qué esté personaje tiene solo una mano derecha? Porque le cortaron la izquierda. ¿Por qué le cortaron la mano izquierda? Porque cometió un crimen y las leyes dictan eso. ¿Por qué no huyó? Porque es muy cobarde. ¿Por qué es cobarde? Porque… Y así hasta el infinito. Esto ayudará a dar cuerpo a tus ideas.

Hasta aquí las 7 cosas que a mí me parecen más importantes a la hora de plantear un mundo para tu novela. Sabrás que está bien planteado y que tu mundo es atractivo si tus lectores te piden que sigas escribiendo sobre él. Esa es la vara de medir.

  1. Crearás una biblia de tu mundo, para que todo tenga coherencia. Tenerlo todo apuntado es la major manera de no tener que acordarte de todo con tu memoria o tener que volver a revisar la novella una y otra vez. Y cuando ya lo que tienes es una saga, muchísimo más importante para no negar en el tercer libro, lo que habías permitido en el primero y al contrario.

Y ya, Una vez sigas estos manfamientos, puedes empezar a avanzar tu obra. ¿Los aplicabas todos o más bien cometías algunos de los errores que comento en el episodio del podcast? Déjame tu respuesta en comentarios.

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